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El policía que hablaba en alemán

Francisco Torres fue el primer policía turístico de Málaga, un servicio, el de atención a los turistas de la capital, que él mismo sugirió al entonces alcalde Cayetano Utrera en 1973.

En la Málaga de su infancia, donde nació hace 69 años, tuvo de vecino la cruz de Torrijos, en El Bulto. «A dos metros estaba mi casa, pegada a la cruz», recuerda. Un barrio de corralones, la playa y el tren al que los chiquillos se subían para coger fruta y algo de carbón. En Francisco Torres prendieron pronto las ganas de ver mundo. Quizás la semilla estuvo en su trabajo en hoteles como El Pinar o Tritón, donde conoció a una familia finlandesa.

El joven Francisco, entonces con unos 16 años, marchó para Colonia, Alemania, donde tenía dos tíos trabajando en la Renfe. Fueron tiempos duros, reconoce, pero le siguieron nuevos trabajos y países: Bélgica, Austria y Finlandia, país al que viajó en varias ocasiones. «En total estuve un año y pico», calcula.

Francisco Torres trabajó en un bar en la estación de Helsinki y luego marchó a los bosques para arreglar las saunas de las cabañas. Allí le ocurrió una divertida anécdota: «Aparco el coche, la cabaña estaba a dos pies del río y de buenas a primeras miro dentro y está todo el mundo en cueros. De broma me dijeron que también me quitara todo y les dije que no». Lo que finalmente hizo Francisco fue usar la sauna de noche y en solitario.

En cuanto al idioma, hablaba con los finlandeses en alemán. En Málaga, por cierto, ingresó en la Escuela de Idiomas: «Estuve dos años con el alemán y luego con inglés», cuenta.

En 1972, ya casado, pasa las oposiciones e ingresa en la entonces Policía Municipal de Málaga, en unos tiempos en los que los altos mandos eran un antiguo guardia civil y un excombatiente de la División Azul. Y en cuanto a manejo de idiomas, sólo él hablaba con fluidez inglés y alemán.

Por este motivo, viendo que, por ejemplo, en la Jefatura de Tráfico «llegaban muchos extranjeros por denuncias, robos…» y nadie podía comunicarse con ellos, habló con su jefe para que propusiera al entonces alcalde, Cayetano Utrera, un servicio de atención a los turistas. «Le pareció muy buena idea y me mandó a Torremolinos», cuenta.

Francisco Torres, con el distintivo de intérprete en un hombro y las banderas inglesa y alemana, se pateó este barrio de Málaga durante unos 8 años pero también le llamaban del aeropuerto y otras zonas. El estreno del servicio fue un bombazo y cuenta como los extranjeros le hacían fotos «y mis compañeros nada más que querían que les buscara novia».

Gracias a su trabajo, los turistas pudieron ser atendidos en inglés y alemán cada vez que querían conocer una dirección, informar de un robo o cualquier otro tipo de ayuda. «Al final, te lo sabías de memoria. En este tipo de trabajo hay que tener nociones», considera.

Francisco Torres compaginó esta labor con su asistencia a una academia de idiomas, Oxford, en la calle Comedias, por eso reconoce que «el trabajo me costó dinero». Este entregado policía fue la persona que ideó este importante servicio, además del primero en prestarlo.

En los últimos años, en 2008, el Ayuntamiento ha recuperado esta atención al turista de los policías, que desde 2012 se llama Servicio de Atención al Turista Extranjero y está atendido de forma conjunta por agentes de la Policía Local y Nacional en la oficina de Turismo de la plaza de la Marina.

PUBLICADA EN lA OPINIÓN DE MÁLAGA

El policía que hablaba en alemán